Encendido - Por UnoPRO

encendido

Cuando se empezaron a quemar las casitas de la calle Clentauro, en Valparaíso, todos sabían que sería terrible, porque se quemaban más que cosas materiales, se quemaban sueños.

Doña Vane perdió todas las plantas del huertito que servía de botíca para el barrio. Los Soto perdieron el Hyundai con el que trabajaban de transporte escolar. La Lucía perdió a su perrita, la Samba. A los Cepeda se les quemó el computador con la tesis de la Silvia, y con lo cara que salió su carrera. La negra perdió todos los útiles escolares, de los cuatro negritos. Don Luis perdió el “Bazar de Don Luis”. Y los Trujillo… los Trujillo perdieron casi setecientas lucas en billetes de mil y nueve kilos de pastabase sin empaquetar, se quemó el negocio familiar.

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